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Mayo 24, 2019

La Administración Trump negará protección sanitaria a los transgénero


Obamacare amplió la definición de ‘sexo’ para que el colectivo LGTBQ pudiera acceder a cuidados médicos financiados con fondos federales

Se trata de, poco a poco, desmontar un legado e ir imponiendo una agenda ultraconservadora liderada por grupos religiosos. El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, siglas en inglés) prepara una ley que tiene poco de humana y mucho de intransigencia religiosa e ideológica, a juicio de los críticos. El director del HHS, Roger Severino, ha anunciado este viernes una proposición que los grupos de derechos civiles consideran que será usada para denegar atención médica a los pacientes transgénero. La Administración Trump pretende anular los derechos civiles instaurados durante el mandato de Barack Obama para las personas transgénero dentro del sistema nacional de salud al eliminar el concepto “identidad de género” y reducirlo al del “sexo al nacer”.

La Administración republicana considera que cuando el Congreso prohibió la discriminación basada en el sexo lo hizo acorde a la estricta definición del término. “Por tanto, vamos a legislar en ese sentido”, explicó Severino, que considera que la interpretación del Gobierno Obama expandió demasiado la definición.

Dentro de la ley sanitaria de Barack Obama, conocida como Obamacare, la sección 1557 prohíbe la discriminación basada en la raza, el color, el origen nacional, la edad, minusvalías o el sexo “por parte de cualquier programa o actividad sanitaria” que reciba asistencia financiera federal. La ley de Obama de 2016 fue pionera y estableció el término “identidad de género” para acoger dentro de la norma sanitaria a cualquier persona cuyo “sentido interior de su género, que puede ser cambiante de hombre a mujer, viceversa o una combinación de ambos, sea diferente del sexo que le fue asignado a ese individuo al nacer”.

La reacción de los grupos de defensa de derechos del colectivo transgénero no se ha hecho esperar. Según David Stacy, responsable de asuntos gubernamentales de Human Rights Campaing (HRC, siglas en inglés), “el último ataque de la administración Trump-Pence amenaza con socavar protecciones cruciales no discriminatorias para el sector LGBTQ que estaban garantizadas bajo Obamacare”. “Esta Administración está poniendo a ese colectivo en un riesgo aún mayor de sufrir discriminación al serle denegado el cuidado sanitario básico, necesario y apropiado por ser juzgado por su orientación o identidad sexual”, finaliza Stacy en un comunicado.

El documento que ahora pretende reescribir la ayuda sanitaria para los transgénero, y al que ha tenido acceso el diario The New York Times, define sexo como “la condición que tiene una persona al nacer y que viene determinado por sus características biológicas, antes y después de nacer”. “El sexo que consta en la partida de nacimiento de una persona constituirá la prueba definitiva del sexo de esa persona excepto que una prueba genética demuestre otra cosa”, consta en el informe. Para la Administración de Trump, el sistema de salud no volverá a redefinir “sexo”.

El asalto contra la salud no es el único que ha sufrido esta semana el colectivo LGBTQ. El pasado miércoles, el departamento de Vivienda y Urbanismo propuso una nueva regla que permitiría a los refugios de indigentes financiados por fondos federales rechazar a las personas transgénero por motivos religiosos o forzarles a usar los baños o dormir en las áreas que corresponden a su sexo de nacimiento.

El pasado mes de abril, y tras ser respaldada por el Tribunal Supremo, entraba en vigor la norma por la que se prohíbe al departamento de Defensa reclutar a personas transgénero. La medida también implica que el Ejército no costeará ninguna operación de cambio de sexo salvo aquellas imprescindibles -por motivos de salud- para aquellos que ya hayan comenzado un tratamiento hormonal.

FUENTE: EL PAIS


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