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Septiembre 21, 2018

El deber de convivir en Colombia para no volver a la violencia


La Declaración Universal de los Derechos Humanos también establece deberes para los ciudadanos. Uno de los mayores retos de los ciudadanos es convivir con los demás, especialmente después de la firma de los Acuerdos de paz, explica la profesora Juanita Acosta.

Si aplicáramos lo que estipula la Declaración Americana de Derechos Humanos y la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos seguramente tendríamos menos problemas para reincorporar a los excombatientes de las Farc a la sociedad y para entender que pueden participar en política. Quizás también reconoceríamos que tenemos un deber frente a los migrantes venezolanos, así como frente a los asesinatos de defensores de DDHH. Eso afirmó la profesora Juanita Acosta, quien además hace parte del comité académico de la Maestría en Derecho Internacional de la Universidad de La Sabana.

Esta posición la explicó este jueves durante el foro ¿En qué están los derechos humanos a los 70 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre?, organizado por la Universidad de los Andes, Icetex y El Espectador. En este evento se conversó sobre la importancia, el estado actual, los efectos jurídicos y los retos de los derechos humanos a nivel nacional e internacional.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos se hizo hace setenta años, en 1948, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial y el holocausto que perpetró el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán contra la población judía. En ese punto, explicó el profesor Diego Rodríguez-Pinzón (miembro experto del Comité contra la Tortura de la ONU), quien participó del panel, se buscaba que los Estados tuvieran como norte una lectura de los derechos humanos en cada una de sus políticas estatales. Intentando evitar la barbarie.

Lationamérica y Colombia tuvieron un papel importante en este proceso, especialmente porque firmaron también la Declaración Americana de los Derechos Humanos en el mismo año. Esto, sin embargo, no garantizaba el cumplimiento de estos derechos, explicó el profesor Jorge González Jácome, pues en un principio fue un proyecto de élites que atravesó grandes momentos de la historia nacional tales como el Bogotazo, el Frente Nacional o el bombardeo a Marquetalia.

Ahora, cuando se cumplen 70 años de esta declaración y cuando tenemos un país con grandes retos en materia de paz, la necesidad de respetar este documento y de llenarlo de sentido material cobra toda la importancia, explicó Acosta. “Hablamos ampliamente de derechos, pero esta declaración también le da deberes a los ciudadanos”, dijo, “convivir en paz es un derecho y convivir con los demás es un deber. La pregunta es cómo leer el tema los derechos económicos, socales y culturales para implementar el acuerdo de paz y cómo logramos que no haya un retorno a la violencia“.

 FUENTE: EL ESPECTADOR

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